Incandela: inmersiones por un baile social equitativo

Un proyecto de Aarón Jiménez en colaboración con Alejandra Sigarroa, Andrea Torres,

Jesús Aviña, Julia Barrios, María Fernanda Gómez, Mariana Tovar y Sarah Hernández

 

 

 Estudio de género en invitaciones para eventos de salsa cubana en la Ciudad de México, con la categoría Same Gender al centro. Aarón Jiménez. 2020.

 

 

Un proyecto de arte participativo en torno a las imposiciones de género en la salsa cubana.

 

Seis expertos en salsa, un artista plástico, una coreógrafa y una hispanista intervenimos la estructura del baile, buscando que roles y poderes se ejerzan por elección. Con un taller y una conferencia performática en el Museo Tamayo, incentivamos la desnormalización de sus relaciones de poder y trazamos nuevas formas, pasos e interacciones. 

Transformación de la rueda de casino
Transformación de la rueda de casino
Conferencia-performance
Conferencia-performance
Taller
Taller
Libro de la investigación
Libro de la investigación
Semblanzas y agradecimientos
Semblanzas y agradecimientos

La salsa cubana o casino es de los bailes sociales más patriarcales si la entendemos compuesta por supermachos y femmes fatales tanto en la pista como en las orquestas, pero… desde otro punto de vista, es de los géneros más innovadores y flexibles: en sustratos musicales, en métrica de versos, en invención de nuevos pasos, en estilos y en escuelas. En una de sus modalidades, convoca a formar una circunferencia donde las parejas se intercambian: la rueda. Esta formación empuja una interrelación colectiva, por eso, la hemos escogido para intervenir la imposición arbitraria de un género sobre otro y crear nuevas posibilidades equitativas de bailar.

 

Partimos de que los bailes sociales han impuesto dos poderes distintos a cada género. Al hombre, el del mando; a la mujer, el de “vestir la vuelta”, derivado del cual puede provocar la mera seducción del espectador o conectarse con las diferentes partes de su cuerpo y con la música, agudizando sus sentidos, emociones y sensaciones, existiendo para el momento. La exploración de Incandela no pretende un simple intercambio de roles (que la mujer tome el mando y en consecuencia baile como hombre o viceversa), sino que trata de generar herramientas para que los poderes puedan ser ejercidos de manera electiva.

 

A la manera de una escultura social, llevamos el casino al museo para practicarle una serie de intervenciones en un formato de laboratorio-taller. Una conferencia-performance nos permite mostrar lo que las nuevas formas de la rueda trazan después de haber sido intervenida, así como aquello que dibujan sin que los bailadores nos demos cuenta.